Atención: esta no es mi opinión, es la opinión de un bloguero.
Hoy quiero hablar de la figura del acoso sexual en el contexto actual de la muy exagerada "violencia de género". Desde el vamos no creo en esta categoría del Marxismo Cultural. No. La violencia es violencia y ya. No veo bien que a un hombre le den el doble de pena por matar a su mujer y no al revés. Tampoco veo bien que se falsifiquen las estadísticas y de demonice al varón. Esto es obra del Comunismo infiltrado en los medios de comunicación (adoctrinamiento masónico). La Izquierda siempre buscó destruir y dividir para reinar. Por eso toda la vida fomentó la lucha de clases, la lucha de negros contra blancos; de judíos contra católicos, de gays contra cristianos. Ahora bien, voy a realizar un breve análisis del discurso tomando algunos elementos que podrían parecer propio de los subversivos pero no es el caso: denuncio que los hombres acusados de delitos sexuales son, en la mayoría de los casos, personas pobres. Acá no está en juego solamente una discriminación clasista, utilizando el léxico del adversario, sino que se pone en evidencia la actitud acomodaticia de la mujer. Si la piropean desde un BMW es un cumplido, si le dicen algo desde un Peugeot 504 se trata de un paraguayo grasa. La mujer es muy hipócrita y esta es la verdadera discriminación de la cual nadie habla. Nadie dicen nada al respecto pero acá estoy yo...
Esto viene a colación de las últimas noticias que hablan de porteros acosadores y remiseros violadores. No digo que no los haya. Y merecen una justa condena si efectivamente increparon a una dama con sus groserías. Pero no hay que dejar pasar el hecho insoslayable de que las mujeres siempre acusan de acosadores a los hombres que menos tienen, a "los negros de mierda". Ellas, putas burguesas, salen en bolas a la calle mostrando hasta lo que comieron el día anterior y no piensan que eso es un acoso a la moral y a las buenas costumbres ciudadanas. Si un pibe con plata les lanza un chiflido y un comentario obsceno, las muy trolas se sonríen y van caminando por la calle moviendo el orto como si estuvieran en un baile de negros caribeños. Pero si un tipo de condición humilde les dice algo, aunque sea romántico, se escandalizan, insultan, denuncian y todo lo demás. Me llama la atención también lo que estas tipas gustan de ver y oír en cuanto cine, música y televisión: un chofer es romántico en la tele pero en la calle es un pelotudo y un pesado, "un aparato". Un negrito cualquiera como Chayanne "es un amor" pero si un pardo les mira las tetas por la calle, las putitas se sienten violadas y se quejan de esto a sus amigos. Luego vienen las peleas y los puteríos a la salida de las discotecas.
Hay mucha hipocresía en la mujer. Las relaciones de clases existen por más que estas trolis sean del Partido Comunista o participen de las obras de Caritas. Se sabe que las palermitanas y las caballitenses se sonrojan cuando los elogios llueven desde los balcones recoletos. Pero cuando mejores palabras emergen de la boca de un intelectual arrabalero, estas dulces meretrices van corriendo hasta la esquina a buscar un policía para sentirse protegidas. No se dan cuenta las tontas de que Robocop tiene una verga de carne y no de metal y que, a pesar de toda la parte electrónica, al rati de Detroit se le para la polla a más no poder y más si se ve envuelto en una caballeresca situación de tener que salvar a una princesa de un dragón venido del Conurbano. Las minas son muy pelotudas. En las películas y las novelas los noviazgos trascienden las clases y las castas pero en la vida real eso no sucede. Entonces me doy cuenta de que la hembra es careta por naturaleza: finge emoción frente al televisor o en el teatro y posa de poetisa la muy yegua pero no se banca una historia de amor de verdad sino que se hace coger por cualquier boludo que tenga auto y labure en una oficina de Puerto Madero (sin importar que se trate de un chabón feo, de mal aliento, fumador, asqueroso, inculto, vil, materialista, ateo y repugnantemente sionista además de partidario de Macri).
No hay que confundirse. A la gente no le gusta este blog porque dice verdades duras como puños. Acá no se mima la vanidad de nadie. Yo tengo tanto aguante que critico a todos los políticos habidos y por haber. Y no voy a decir que mis lectoras son lindas y que yo les voy a poner el hombro cuando sus duras carnes me incitan a ponerles otra cosa (la lucha contra la tentación). No. La verdad es que la gran mayoría de las porteñas son mentirosas, falsas, veletas de la moda, ateas, estúpidas, hipócritas, clasistas, racistas, explotadoras y de doble moral y doble discurso. Yo no me voy a hacer el amiguito gay para empomarme a nadie. Todos mis amigos me dicen que escribiendo estas verdades moriré solo pero prefiero vivir la verdad en la soledad y no la falsedad de lo políticamente correcto por más que esté en los brazos de la más bella mujer. No. Yo soy un guerrero de la fe, un sacerdote de las armas, un apóstol de las letras, un hacedor de cultura y civilización, un cruzado de este siglo, un patriota sin igual. En rojo les dejo un comentario que publiqué en alguna publicación amarillenta de por ahí...
Yo estoy seguro de que las mujeres denuncian el acoso si viene de un negro cualquiera como un portero, un tachero, un milico, un rati, un ciruja, un cartonero, un basurero, un chorro, un playero de estación de servicios, etc. Ahora, cuando un tipo con guita les dice algo, se hacen bien las pelotudas y hablan de "sexo casual" y de galanes y la mar en coche. La mujer es muy hipócrita. Si el remisero no fuese tal sino un ejecutivo, de seguro que lo vería como el Príncipe Azul. Pero como es un grone que no tiene un mango, es un psicópata, un abusador, un acosador y bla, bla, bla. Me llama la atención que todos los delincuentes sexuales sean tipos de clase obrera. Muy pocas veces se habla de tipos ricos que acosen mujeres. Han habido casos de burgueses violadores pero son los menos. Yo creo que las mujeres acosan a los hombres diciéndoles que ellos las acosan a ellas. Son muy paranoicas. Les da asco la grasa del mecánico y el sudor del albañil pero se derriten por la transpiración del jugador de fútbol porque saben que este tiene la teca que ellas buscan más que a Dios y la Salvación Eterna. La mujer miente. El feminismo avanza. Retaguardia de la Juventud Comunista.[/color][/u]
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