Dijo que el juez sobreactúa, pronóstico más citaciones antes de octubre y apuntó a la Aduana; "No sé que es un FAL", admitió
La ministra de Defensa, Nilda Garré, no perdió tiempo para defenderse en público de la imputación por presunto contrabando de armas que ayer dispuso el juez Guillermo Tiscornia en su contra. Atribuyó la decisión judicial a la campaña electoral y acusó al magistrado de “sobreactuar”.
Además, aseguró en declaraciones a la prensa - a distintos medios y desde la puerta de su casa- que el control de presuntos sobreprecios en la exportación de armas a los Estados Unidos por la que ayer la citó el juez le corresponde a la Aduana y no al ministerio a su cargo.
“Quiero aclarar que no estoy imputada. Estoy siendo citada por el juez para entregar elementos que sirvan para esclarecer los hechos. Eso es lo que dice en la cédula que recibí ayer, de la que todavía no conozco los fundamentos. De la cedula no surge la imputacion", aseguró Garré ante los periodistas que montaban guardia en la puerta de su casa.
Según la resolución del juez, a la que LA NACION tuvo acceso, la ministra fue imputada por el delito de presunto tráfico de armas.
Enseguida llegó la embestida contra el juez Tiscornia, aunque la ministra evitó nombrarlo. "Según entiendo, acá hay una sobreactuación del juzgado porque ya nos presentamos [ante el juez] para aclarar el tema", afirmó visible molesta.
"Sin ninguna duda". En este contexto, la ministra no dudó en vincular la imputación decisdida ayer por la justicia con la campaña electoral con miras a las presidenciales de octubre.
"Sin ningua duda", fue la tajante e inmediata respuesta de la ministra a una pregunta sobre si observaba algún vínculo entre la citación judicial en su contra y la proximidad de los comicios.
"Esto responde a una clara sobreactuación del juez. De acá a octubrre va a haber muchas sobreactuaciones de este tipo", razonó Garré.
No se detuvo allí. "Estamos en campaña y algunos entienden que todos los medios pueden ser eficientes para enturbiarla", añadió enojada.
Contra la Aduana. Además, aprovecho el encuentro con los periodistas para apuntar contra la Aduana como verdadero responsable por la supuesta exportación irregular de armas por parte de Fabricaciones Militares.
"[El Ministerio de] Defensa es el encargado de mirar el tipo de armas y Aduana debe controlar si hay subfacturación o no. Aduana no hizo objeciones al precio [del cargamento que motivó la causa judicial], lo que permitió sacar la resolución", se despegó la ministra.
"En su debido momento remitimos el tema a Aduana que actuó oportunamente e impidio la exportación, pero si hubiera habido una objeción previa de la Aduana hubiéramos evitado el episodio", añadió la ministra.
Exactamente el mismo argumento había expuesto más temprano en declaraciones radiales. "No es de mi competencia el análisis de los precios del material que se exporta". La Aduana no objetó y a mí no me corresponde saber si existe subfacturación o no", insistió.
Como doña Rosa. Por último, Garré buscó tomar distancia de las acusaciones admitiendo que no tiene conocimientos como para haber detectado que en el embarque que la Aduana finalmente frenó en febrero pasado existía subfacturación.
"En su momento, el precio [2600 dólares] no me llamó la atención porque no conozco el tema. Ante palabras como ´arandeles´ y ´resortes´ me manejo con esta cosa de doña Rosa. No sé que es un FAL o un FAP", admitió. En un último intento por defenderse remató: "No soy yo la que tiene que opinar".
Sin dolo. Más temprano, Garré había negado la existencia de "dolo" en su accionar frente a la exportación de material bélico a una empresa de los Estados Unidos.
"Acá no se puede suponer una actitud dolosa mía vinculada a contrabando de FAL y de FAP, eso es casi risible", aseguró la ministra en declaraciones al canal de noticias TN, De todas maneras, aseguró que tiene "total disposición" para colaborar con la Justicia.
Finalmente, agregó que en pocos días más propondrá al presidente Néstor Kirchner modificaciones para hacer más eficiente la tarea de la comisión encargada de autorizar y controlar la venta de armas "cuando son de menor valor", como en este caso.
La funcionaria aseguró que todavía no se contactó con Kirchner para hablar de la imputación.
Semana complicada. La resolución en contra de Garré se conoció la misma semana en la que Felisa Miceli tuvo que dejar el Ministerio de Economía complicada por el pedido de un fiscal para que declarara en la causa sobre la bolsa de dinero hallada en su despacho.
Además, este nuevo escándalo que salpica directamente al Gobierno estalló pocas horas antes del lanzamiento de Cristina Fernández como la candidata del kirchnerismo a la presidencia.
La ministra de Defensa, Nilda Garré, no perdió tiempo para defenderse en público de la imputación por presunto contrabando de armas que ayer dispuso el juez Guillermo Tiscornia en su contra. Atribuyó la decisión judicial a la campaña electoral y acusó al magistrado de “sobreactuar”.
Además, aseguró en declaraciones a la prensa - a distintos medios y desde la puerta de su casa- que el control de presuntos sobreprecios en la exportación de armas a los Estados Unidos por la que ayer la citó el juez le corresponde a la Aduana y no al ministerio a su cargo.
“Quiero aclarar que no estoy imputada. Estoy siendo citada por el juez para entregar elementos que sirvan para esclarecer los hechos. Eso es lo que dice en la cédula que recibí ayer, de la que todavía no conozco los fundamentos. De la cedula no surge la imputacion", aseguró Garré ante los periodistas que montaban guardia en la puerta de su casa.
Según la resolución del juez, a la que LA NACION tuvo acceso, la ministra fue imputada por el delito de presunto tráfico de armas.
Enseguida llegó la embestida contra el juez Tiscornia, aunque la ministra evitó nombrarlo. "Según entiendo, acá hay una sobreactuación del juzgado porque ya nos presentamos [ante el juez] para aclarar el tema", afirmó visible molesta.
"Sin ninguna duda". En este contexto, la ministra no dudó en vincular la imputación decisdida ayer por la justicia con la campaña electoral con miras a las presidenciales de octubre.
"Sin ningua duda", fue la tajante e inmediata respuesta de la ministra a una pregunta sobre si observaba algún vínculo entre la citación judicial en su contra y la proximidad de los comicios.
"Esto responde a una clara sobreactuación del juez. De acá a octubrre va a haber muchas sobreactuaciones de este tipo", razonó Garré.
No se detuvo allí. "Estamos en campaña y algunos entienden que todos los medios pueden ser eficientes para enturbiarla", añadió enojada.
Contra la Aduana. Además, aprovecho el encuentro con los periodistas para apuntar contra la Aduana como verdadero responsable por la supuesta exportación irregular de armas por parte de Fabricaciones Militares.
"[El Ministerio de] Defensa es el encargado de mirar el tipo de armas y Aduana debe controlar si hay subfacturación o no. Aduana no hizo objeciones al precio [del cargamento que motivó la causa judicial], lo que permitió sacar la resolución", se despegó la ministra.
"En su debido momento remitimos el tema a Aduana que actuó oportunamente e impidio la exportación, pero si hubiera habido una objeción previa de la Aduana hubiéramos evitado el episodio", añadió la ministra.
Exactamente el mismo argumento había expuesto más temprano en declaraciones radiales. "No es de mi competencia el análisis de los precios del material que se exporta". La Aduana no objetó y a mí no me corresponde saber si existe subfacturación o no", insistió.
Como doña Rosa. Por último, Garré buscó tomar distancia de las acusaciones admitiendo que no tiene conocimientos como para haber detectado que en el embarque que la Aduana finalmente frenó en febrero pasado existía subfacturación.
"En su momento, el precio [2600 dólares] no me llamó la atención porque no conozco el tema. Ante palabras como ´arandeles´ y ´resortes´ me manejo con esta cosa de doña Rosa. No sé que es un FAL o un FAP", admitió. En un último intento por defenderse remató: "No soy yo la que tiene que opinar".
Sin dolo. Más temprano, Garré había negado la existencia de "dolo" en su accionar frente a la exportación de material bélico a una empresa de los Estados Unidos.
"Acá no se puede suponer una actitud dolosa mía vinculada a contrabando de FAL y de FAP, eso es casi risible", aseguró la ministra en declaraciones al canal de noticias TN, De todas maneras, aseguró que tiene "total disposición" para colaborar con la Justicia.
Finalmente, agregó que en pocos días más propondrá al presidente Néstor Kirchner modificaciones para hacer más eficiente la tarea de la comisión encargada de autorizar y controlar la venta de armas "cuando son de menor valor", como en este caso.
La funcionaria aseguró que todavía no se contactó con Kirchner para hablar de la imputación.
Semana complicada. La resolución en contra de Garré se conoció la misma semana en la que Felisa Miceli tuvo que dejar el Ministerio de Economía complicada por el pedido de un fiscal para que declarara en la causa sobre la bolsa de dinero hallada en su despacho.
Además, este nuevo escándalo que salpica directamente al Gobierno estalló pocas horas antes del lanzamiento de Cristina Fernández como la candidata del kirchnerismo a la presidencia.






