Les presento la historia que inspiró la película de Tarantino: Bastardos Sin Gloria
Ambienten el post con la que más les guste:
(Una aclaración, las imágenes están a modo ilustrativo. No reflejan necesariamente un paralelismo directo con los personajes, aunque en algunos casos si)
Disfruten el post
Mientras que la película refleja cierta venganza fantástica de ficción, estos hechos que se contarán a continuación fueron reales y nos demuestran una verdadera operación de infiltración de judíos en los territorios ocupados por la Alemania Nazi.
Aproximadamente en el año 1940, la OSS (Oficina de Servicios Estratégicos), el servicio de inteligencia de los EE.UU durante la 2GM, puso en marcha un ambicioso plan.
El cual consistía básicamente en el reclutamiento y el posterior entrenamiento de un grupo de voluntarios judíos germanohablantes para que se infiltren en la Europa ocupada por los Nazis.
Para septiembre de 1944, ya se había entrenado, para saltar en territorio enemigo, a grupos de combatientes, entre los que se encontraban un buen número de judíos exiliados.
Su motivación, entrenamiento, y el conocimiento de idiomas y de la cultura alemana, fueron sus principales armas.
La operación más exitosa fue la Operación Greenup. El objetivo era informar acerca de las fortificaciones alemanas en la zona, convoyes hacia el frente italiano y cualquier otra información de relevancia.
El grupo estaba formado por:
Friedrich Mayer
Emigró a EE.UU junto a su familia alemana y se alistó en el ejército tras Pearl Harbor. Ejerció de líder, disfrazándose de oficial alemán para obtener información y entró en fábricas de armamento como electricista francés. Capturado por la Gestapo no delató a sus compañeros.
Hans Wynberg
Era holandés, su familia pereció en Auschwitz. Operador de radio y el "salvavidas" del equipo.
Hasta aquí tenemos a dos judíos que vivían en Estados Unidos refugiados del régimen nazi y dispuestos a volver a Europa para golpear a los nazis desde dentro.
Pero al llegar allí necesitarían a un hombre con contactos, que conozca a la perfección a los nazis y la región donde operarían. A ellos se les sumaría un austriaco católico que provino directamente de las filas nazis.
Su nombre era: Franz Weber
Fue prisionero de los nazis.
Era un ex oficial de la Wehrmacht, quien desertó del ejército alemán a causa de la ideología nazi y porque consideraba que una victoria del Eje sería desastrosa para el mundo.
Con ayuda de su familia le proporcionó contactos y casas seguras al resto de sus compañeros.
Aquí el equipo: Franz Weber, Hans Wijnberg y Frederick Mayer, respectivamente.
Fueron lanzados en paracaídas el 26 de febrero a 3.000 metros sobre un glaciar tirolés. La familia de Weber los recibió.
Mayer consiguió, gracias a la hermana de Weber, un uniforme de oficial con el que frecuentar las cantinas de oficiales.
De esa manera pudo conseguir información sobre el paso de trenes con munición y tropas a traves del Tirol, con destino a Italia y la construcción de la llamada Fortaleza Alpina, para que Wynberg la retransmitiera por radio.
Como resultado, muchas de las instalaciones industriales y de transporte descritos por Mayer fueron destruidas por los bombardeos aliados.
Después de varios meses, Mayer cambió su disfraz por el de un electricista francés con el que se infiltró en una fábrica de ME262, los cazas a reacción de la Luftwaffe, donde descubrió que la producción estaba detenida debido a los bombardeos aliados. El papel duró poco ya que uno de sus contactos fue detenido y torturado por la Gestapo.
Mayer también fue arrestado y brutalmente torturado.
Pero mantuvo en todo momento su papel de electricista francés y nunca delató a sus compañeros. Curiosamente en ningún momento sospecharon que fuera judío.
Otro preso norteamericano dijo que Mayer era un impotante oficial de las OSS. Como oficial solo podía ser interrogado por el Gauleiter del Tirol, Franz Hofer. Como Hofer sabía de la inminente derrota del III Reich intentó agenciarse las simpatías del prisionero y lo invitó a una charla con el embajador alemán ante Mussolini como invitado.
Mayer sospechó que era una nueva estrategia para hacerle hablar, pero finalmente comprendió lo que pretendían...
Con el fin de salvarse ante la derrota, querían negociar una rendición a los americanos antes que a los soviéticos.
Cuando el 3 de mayo de 1945, tropas de la 103 de infantería se disponían a tomar Innsbruck se encontraron con una automóvil con bandera blanca. Del coche se baja Fred Mayer, aún con su cara hinchada, y se presenta ante el Mayor de Bland West, oficial de inteligencia, como oficial de la OSS y le hace entrega de la rendición alemana.
Con posterioridad se descubrió que Mayer era realmente Sargento. Por lo que los alemanes finalmente se rindieron a un Sargento judío exiliado en Estados Unidos, y no ante un Oficial de alto rango.
Mayer obtuvo un Purple Heart
Y sus compañeros fueron galardonados con una Legion of Merit por sus acciones
Otra historia: Peter Masters
Masters borró su identidad y todo su pasado para alistarse en la "X Troop" británica o comando clandestino judío de élite. El cual participaba en arriesgadas, y muchas veces suicidas, misiones de información para el ejército aliado.
Eran un grupo comando fuera de toda estadística, reglamento público y protocolo militar; basado en el voluntariado y promovido por la venganza personal de los que fueron reprobados y torturados por el integrismo nazi en territorio alemán. Fue uno de los secretos mejor guardados de la Segunda Guerra Mundial. Hasta pasados los años 60 no se desclasificaron los documentos que demostraban y explicaban su existencia.
La más importante encomienda de la X Troop fue la labor estratégica y de información antes, durante y después del desembarco de Normandía el 6 de Junio de 1944. Antes del día "D" fueron enviados hasta 3 veces a comprobar, con sus propios pies, si las playas francesas estaban minadas.
Tras la selección el entrenamiento era muy exigente. Particularmente en paracaidismo, escalada, rápel y el manejo de explosivos.
El conocimiento del alemán y su impecable acento eran requisito imprescindible para formar parte del grupo y así mimetizarse en territorio enemigo y poder realizar los interrogatorios a prisioneros con las máximas garantías.
También se les obligó a quemar cualquier documento que revelara su antigua identidad, esto incluía la desconexión total con el entorno familiar y personal anterior. Con nuevas identidades aprendieron idiomas y practicaron su nueva firma durante horas hasta su perfecta ejecución.
En septiembre de 1945 el comando se disolvió, pero mucho de sus miembros siguieron participando en las operaciones militares de las fuerzas de ocupación, siguiendo a los grupos de resistencia nazi y a los criminales de guerra que huían.
Eso fue todo, espero que les haya gustado.
Pero esperen no se vayan todavía...
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