Un cadáver que no se descompuso es un milagro para el Vaticano, que no duda en montar un show alrededor de la macabra figura. A veces estos casos tuvieron la intervención humana y no divina para preservarse en el tiempo. La foto muestra al cadáver de Fray José María de Jesús Yerovi y Pintado, muerto en 1867 y exhibido así en 1954 en la silla del arzobispo de Quito, Ecuador.
Eso a sucedido desde siempre: el cuerpo muerto conservado tiene un gran impacto social y político. Basta recordar nuestra historia con el cadáver de Eva Perón.
"Santa Bernardita y su rostro lozano."
Santa Bernardita, su rostro está cubierto de cera.
Santa Bernardita Soubirous, una famosa santa incorrupta, se ve “durmiendo” en su lecho de muerte. La iglesia cuenta que los médicos no lograban salir de su asombro al descubrir la “impecable” preservación del cuerpo tras más de medio siglo de fallecida.
"Santa Margarita y sus cicatrices."
Santa Margarita de Cortona, no es un milagro, es una momia.
Santa Margarita de Cortona también es venerada después de 7 siglos de muerta. Es quizás el cadáver más antigüo que la iglesia exhibe para sus feligreses.Sin embargo, un examen forense demostro que el cadaver tenia varias incisiones a lo largo de sus muslos; y cortes más profundos a lo largo del pecho y el abdomen. Claramente realizados post-mortem, las incisiones habían sido cosidas con un grueso hilo negro. Santa Margarita había sido momificada artificialmente.
Papa Juan XXIII.
En 2001 la Iglesia anunciaba que habían encontrado el cuerpo de Juan XXIII en estado incorrupto y que pasaba a formar parte de una exhibición para que la gente observara el milagro. El beato, muerto en 1963, era transformado en un objeto de culto, pero nadie se percató revisar la historia para comprender que era un timo. En esos días de junio de 2001 el diario El País de Madrid publicaba:
En realidad, la buena conservación del cadáver del beato Angelo Roncalli se debe al ingenio de un médico, Gennaro Goglia, que hace 38 años inventó un líquido de embalsamar, del que le fueron inyectados 10 litros al cuerpo del pontífice
El padre Pío y su máscara de silicona.
Tras mostrar el don de la bilocación (decían que podía estar en dos lugares al mismo tiempo), la levitación y los estigmas divinos (puestos en duda por diversas publicaciones), 40 años después de morir (había fallecido en 1968) se lo encuentra supuestamente en estado casi natural.Según se supo y declaró el propio Arzobispo D’Ambrosio: “Enseguida que entramos a la tumba pudimos claramente distinguir su barba. La parte superior del cráneo muestra parcialmente el esqueleto, pero su barbilla está perfecta y el resto del cuerpo está bien preservado”. El museo de cera de Londres puso su conocimiento en el tema para recrear su rostro.
Santa María Cricificada Paola de la Rosa
Murió en 1855 y es exhibida en Italia. Sus miembros han sido cubiertos, con excepción del rostro que, sin duda, fue tratado con cera.
San Benito de Palermo
murió en 1589, aun momificado su rostro se conservó mejor que sus extremidades.
Siervo de Dios Juan María Riera Moscoso
muerto en 1915 y conservado con cera en Ecuador.
Si la Iglesia difunde que lo importante está en el alma, resulta contradictorio que un milagro signifique conservar un cuerpo muerto. El esfuerzo divino por darle perpetuidad a algo que debería continuar su ciclo natural. Es muy extraño todo esto, pero a la vez enriquece nuestras fantasías e historias, amplía nuestra imaginación, recrea nuestros pensamientos, pero a que veces, somete a otros a creer la mentira.